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Mostrando entradas de octubre, 2025

La Banda Sonora de Nuestra Infancia

  En nuestra casa, la música nunca fue un fondo cualquiera; era un hilo invisible que unía generaciones, un puente que nos llevaba a Andalucía y a los recuerdos de nuestros abuelos, de la tierra que habían dejado y que siempre llevaban consigo. No eran los éxitos de la radio ni las canciones de moda; lo que nos conectaba era la copla y el flamenco, esas voces que parecían contener el alma de la tierra: Rocío Jurado, Dolores Abril, Concha Piquer… y en el flamenco, el Turronero, el Chocolate, la Paquera de Jerez, la Niña de los Peines… cada uno con su duende, cada uno con su historia. Recuerdo a mi madre cantando a pleno pulmón María de la O mientras fregaba la cocina, las gotas de agua brillando bajo la luz del mediodía, y yo golpeando el compás con un par de cucharas de madera. “¡Eso, sigue el ritmo!”, me decía entre risas. Los domingos, mi padre se sentaba en su butaca con su sombrero, prohibiendo que nadie tocara el tocadiscos. El Chocolate giraba y giraba, y nosotros aprendíamos...

Maite Martín, autoridad flamenca

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Hace una semana se celebró en Granada  la primera Bienal de flamenco, Uno de los artistas que participó en la primera fue Maite Martín. El acontecimiento se celebróen la Abadía del sacromonte acompañaba por José Gálvez la guitarra donde interpretó temas populares, cantina, título por tango, soledad, temas de cantaores antiguos. Hablar de Mayte Martín es hablar de autoridad, sensibilidad y duende. Recuerdo la primera vez que la escuché: era una joven nacida y criada en Barcelona, pero con una presencia flamenca que traspasaba fronteras. Poco a poco me fui dando cuenta de que no solo cantaba, sino que vivía cada nota, y que su dulzura podía convivir con un quejío profundo capaz de conmover hasta al más exigente purista. Mis padres solían llevarnos a festivales de flamenco. Allí estaba ella, desafiando los prejuicios: una mujer cantando con fuerza y elegancia en escenarios donde muchos tradicionales no sabían cómo recibirla. Se atrevió a cantar boleros, milongas, vidalitas, fandangos…...

Identidad y personalidad de este blog

De este proyecto surge la personalidad e identidad de este blog, construida a partir del trabajo minucioso de una de las voces femeninas más transgresoras y a la vez tradicionales de Granada: Mercedes Hidalgo. En él interpreta distintos palos, desde composiciones de Lorca hasta temas populares, como La Gacela del Amor Imprevisto, El Lenguaje de las Flores, Mariana, Milonga del Solitario y referencias a Morente. Todo ello acompañado por guitarra flamenca tradicional, percusión y violín, que ponen el broche de oro a este proyecto largamente esperado, en el que se rinde homenaje a la riqueza del flamenco y su capacidad de renovarse sin perder sus raíces. A esta influencia se suma la experiencia que me marcó al escuchar por primera vez a un cantador popular granadino como Antonio Trinidad, interpretando junto a Enrique Morente. Su voz, fuerte, contundente y a la vez rasgada, imprimía una personalidad única al flamenco granadino, aportando fuerza y autenticidad a cada interpretación y recor...

Influencias Musicales Brasileñas y Mediterráneas

Aunque ya había escuchado a distintos artistas brasileños, fue gracias a una pareja procedente de Río de Janeiro que mi conocimiento sobre su música y cultura se profundizó. Ella me enseñó no solo los ritmos y melodías, sino también la historia y la sensibilidad que atraviesan la música brasileña. En este contexto, descubrí de manera especial a Caetano Veloso y Djavan, dos fenómenos musicales que combinan virtuosismo técnico con una capacidad única para transmitir emociones universales. Brasil se volvió un puente musical cercano a nuestra tradición. Temas como Flor de Lis, reinterpretados por Ketama o Montse Cortés, demostraban cómo la fusión de estilos podía generar nuevas formas de expresión. La mezcla de salsa, samba y otros ritmos latinoamericanos con el duende flamenco creaba un lenguaje híbrido que conectaba mi memoria afectiva con la juventud, los viajes y los momentos compartidos alrededor de la música. Esta música brasileña también se convirtió en una especie de banda sonora d...

Descubrimiento musical

  Recuerdo mi primer encuentro con Hamartigenia en Cartagena, durante aquellos meses de servicio militar. Entre la rutina diaria y las conversaciones con otros jóvenes, la música se convirtió en un refugio: discos prestados, cintas compartidas, estilos que iban desde el pop hasta el flamenco más emotivo. Y allí, entre todo eso, apareció Hamartigenia. Su música era distinta. Tenía la frescura de la juventud, el aire de mi tierra natal Barcelona, y un susurro de Andalucía que te atrapaba sin darte cuenta. Cada acorde, cada frase, parecía narrar la vida misma: los amigos que compartían risas en los descansos, las calles que recorríamos y los momentos que, sin saberlo, se quedarían grabados para siempre. Junto a canciones de El Último de la Fila o de Mar Antiguo, Hamartigenia se convirtió en mi banda sonora personal. No era solo música; era un reflejo de aquel instante concreto de mi vida: la primera independencia, la camaradería, la sensación de estar vivo y en constante descubrimient...

Música andalusí

Fragmento de diario: Música y recuerdos en Granada Hoy, mientras cerraba los ojos, volví a aquellos veranos en Granada. Recuerdo cómo mi padre ponía el tocadiscos en casa, o en el casette en el coche y, entre curvas y calles empedradas, sonaba El Lebrijano. Su voz parecía llenar no solo el coche, sino también las plazas y patios . Adaptaba poemas árabes al flamenco, y canciones como Dame la libertad o Vivir en un cuento de hadas se quedaban conmigo, pegadas a la memoria, enseñándome que la música podía ser puente entre mundos. Lole y Manuel también estaban ahí, siempre con Un nuevo día, A todos de color o Érase una vez. Recuerdo cómo mis amigos comentaban los discos mientras nos sentábamos en los bancos de la plaza, o cómo nos emocionábamos en los conciertos, compartiendo miradas cómplices y risas. Y qué decir de El Chocolate y El Polen: nombres que se repetían en conversaciones juveniles, en conciertos improvisados y en tardes de compartir discos y canciones. Era como formar parte de ...

El rock andaluz

Otra gran influencia en mi estilo musical, marcada por la cercanía a la tradición andaluza, fue la del llamado rock andaluz, de la mano de grupos como Triana, Medina Azahara o Alameda. Estos músicos lograban una fusión única del flamenco melódico con órganos, guitarras rasgadas y batería, creando un lenguaje sonoro que evocaba espacios emblemáticos de Granada, como la Mezquita o el Lago de la Sed. Temas como “Abre la puerta, niña” y otros, reinterpretados posteriormente por distintos artistas, constituyen un homenaje constante a su propia obra. Sin lugar a dudas, esta música representaba momentos de melancolía y de efervescencia social y cultural, reflejando la juventud de la generación de mis padres hace aproximadamente 50 años, y que todavía permanece viva en nuestras casas.

Manolo García el último trovador

Manolo García, el último trovador popular Manolo García, cantante y compositor español, componente del grupo El Último de la Fila, es reconocido por su fusión del pop español con influencias árabe-andalusí, creando un estilo evocador y muy personal dentro de la música popular. Durante los años 80 y 90, sus canciones más conocidas —Querida Milagros, Entre Aviones Plateados, Cuando la Cabeza Entra por la Ventana y En el Sol Sale— consolidaron su reputación como un verdadero “último trovador” del panorama musical español. Su música evocaba la juventud y la adolescencia de muchos, dejando en la memoria canciones y letras que se asociaban con momentos concretos de aquel tiempo, reivindicando una identidad y un estilo de vida juvenil de la época. Los conciertos masivos en grandes pabellones y plazas de toros, como La Monumental, eran experiencias únicas donde se percibía claramente el aire flamenco de la mano de guitarristas como Cañizares y la percusión que García manejaba personalmente con...

Trovadores de la música

Paquito Rodríguez, trovador de Granada (Barranco del Abogado ) Paquito Rodríguez fue un trovador de Granada cuyo arte llenaba los jardines de la ciudad y las estrechas calles de la Alhambra, especialmente la calle Elvira. Sus interpretaciones nos transportaban a otra época: su música, escuchada en los viajes en coche con mi padre por la carretera Renfe 8, evocaba memorias profundas de la ciudad, del verano, del sol y de la compañía de amigos y familia. Con apenas un órgano y su melodía, Paquito lograba invocar la esencia de Granada, esa mezcla de tradición, nostalgia y calor humano que nos acercaba a la ciudad y a nuestros recuerdos más íntimos. Serían los viajes acalorados en el mes de agosto donde la melodía  del organo de Paquito se quedaba instaurado en nuestros oídos y en nuestros sentidos. Luego ya cuando el pueblo donde íbamos a visitar a la familia abuela primos tíos a cualquier melodía invocaba a esas sensaciones majestuosas como era el río el sol los grillos por la noche ...

Club siglo futuro Guadalajara

 Durante mi estancia en la época universitaria he participado en las jornadas de encuentros culturales y artísticos donde se mezcla la cultura la poesía y el flamenco de la mano de diferentes intelectuales de Guadalajara Castilla la Mancha y patrocinado por la propia Universidad de Alcalá de Henares donde participa Enrique Morente, Lole Montoya y su hermana . Kiko Veneno. José Meneses, Habichuela , el Yunque.  En este espacio cultural todos los años participaba el padre de Bartolomé de Vallecas donde era un señor religioso y comprometido con la desigualdad de sociales donde aprovechaba a instruir a ayudar y enseñar incluso a leer a muchos que vivían en en barriadas marginales. El padre Bartolomé aprendió a tocar la guitarra de la mano de una familia gitana de la zona incluso a apreciar el flamenco . 

Las peñas flamencas

Durante las décadas de 1980 y 1990,  Visito junto con mis padres y hermanos  diversas peñas flamencas en la provincia de Barcelona, entre las que destacan la Peña Flamenca Luis de Córdoba, la Peña Flamenca Fosforito, y la Peña Flamenca Antonio Mairena,  Cornellá de Llobregat, Sant Vicente , Molins de Rey, Terrasa, Santa Feliu de Llobregat, Santa Coloma de Gramanet, Barbara del Valles, Hospitalet de Llobregat, así como otras agrupaciones del Baix Llobregat. En estos espacios, reconocidos por su función de forjar pequeños artistas aficionados en el cante, el baile y el toque de guitarra, un papel activo en la difusión y práctica del flamenco. Su presencia habitual durante los fines de semana contribuyó a mantener vivos repertorios tradicionales y antiguos, abarcando desde los cantes más arraigados de la tradición andaluza hasta interpretaciones fusionadas con la herencia musical latinoamericana, que llegaba a Barcelona a través de viajes e intercambios culturales. La influe...

Páginas amigas

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De los cantes populares y tradicionales a los cantes de ida y vuelta envueltos en el flamenco

El foco en ese viaje musical de ida y vuelta  cómo ciertos estilos populares latinoamericanos y caribeños, tras el mestizaje cultural, volvieron a España y se integraron como palos del flamenco. Guaracha: nacida en Cuba, de corte pícaro y festivo. En el flamenco se adaptó sobre todo en ambientes de cafés cantantes y repertorio cómico. Milonga: desde el Río de la Plata (Argentina y Uruguay). Llegó a finales del XIX y hoy es palo flamenco con aire profundo y melódico; cantaores como Pepe Marchena o José Menese la han trabajado. Habanera: originaria de Cuba, de ritmo cadencioso, influyó en zarzuela y también en el cante flamenco. Carlos Cano y Antonio Machín la elevaron a popularísima. La Rumba flamenca: nace del contacto con la rumba cubana, y se convirtió en palo propio gracias a gente como Peret y luego Los Chichos, Los Chunguitos y los Gipsy Kings.  Ese “ida y vuelta” . Los españoles llevaron romances, seguidillas, fandangos y coplas al Caribe y Sudamérica. Allí se mezclaron ...

La música popular los villancicos

La música popular siempre me ha fascinado. No es casualidad: detrás de un villancico , de una habanera o de un fado, se esconde la vida de la gente común, sus anhelos, sus penas y sus esperanzas. Son canciones que nacen en la calle, en la taberna, en las plazas o en las iglesias, y que se transmiten de boca en boca, de generación en generación, sin necesidad de partitura. Los villancicos, por ejemplo, que hoy asociamos inevitablemente a la Navidad, no nacieron con ese propósito. Eran cantos profanos medievales , simples y pegadizos, que se cantaban en las ferias y celebraciones. La Iglesia supo ver en ellos una herramienta poderosa y los integró en el calendario litúrgico, pero nunca perdieron su carácter coral ni su frescura popular. Yo recuerdo, de niño, cantarlos en la escuela y en las calles de invierno, con panderetas y guitarras, sin entender del todo su origen, pero sí sintiendo que pertenecían a todos. En mi caso me llamó la atención algunos villancicos populares que se cantab...

La música no tiene fronteras

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