Encuentro cultural universitario: del flamenco a la batucada
Durante mi etapa como coordinador de la Delegación de Estudiantes de la Universidad de Guadalajara y Alcalá de Henares, organizamos juntos con mis compañeros y compañeras de la facultad un evento cultural patrón del maestro José Calasanz, que se convirtió en un auténtico cruce de culturas y de carácter social, educativo. La propuesta fue clara: abrir la universidad a la música, la cultura como lenguaje universal.
El encuentro arrancó con un espacio dedicado al flamenco, donde compartimos escenario con un gran amigo guitarrista, Menéndez, cantautor flamenco. Allí, entre cantes, acordes y palmas, se tejió una atmósfera íntima, con influencias que cruzaban lo tradicional y lo contemporáneo, y que despertaron en los asistentes la emoción propia del duende. Introducción del cajón como elemento sonoro.
La jornada, lejos de quedarse en un único estilo, fue tomando otros rumbos. Tras el flamenco, la energía se trasladó hacia la batucada universitaria, donde los tambores marcaron el ritmo colectivo y pusieron a todos en movimiento. El aire se llenó de percusión, risas y baile improvisado, demostrando cómo el ritmo puede conectar sin necesidad de palabras.
El cierre del evento dio un giro aún más internacional con un bloque dedicado a los bailes latinos, donde los estudiantes y asistentes participaron activamente, rompiendo la barrera entre público y escenario. Además, se integró un espacio de degustación y sensibilización con productos de Intermón y productos del mundo, uniendo música, gastronomía y valores solidarios en una misma celebración.
Este encuentro cultural se convirtió en una experiencia transformadora: una jornada de música, diversidad y comunidad, que reflejó el espíritu inclusivo y creativo , cultural , técnico en mi etapa universitaria.



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