El flamenco en la educación: un puente pedagógico
En la universidad, como futuro maestro de Educación Primaria, pensaba en aprender de manera genérica el mundo del flamenco de la sensibilidad del sentimiento del arte me canteando pero ya portaba un legado familiar cultural en el lugar donde había crecido.
La formación universitaria me ayudó a programar y crear buenos días a partir del conocimiento y desarrollo y Unidos en el enseñanza poesía y música.
Fue un reto apasionante: ¿cómo llevar esa tradición viva, tan llena de sentimiento y compás, al terreno de la enseñanza?
De ahí nacieron propuestas como la introducción del flamenco en la escuela primaria, donde los niños descubrían no solo la música, sino también la historia y la cultura que la rodea. Más adelante, en Granada, desarrollé proyectos de enseñanza del español para extranjeros a través del flamenco, utilizando letras, ritmos y poesía como herramientas de aprendizaje.
En ese cruce pedagógico se unieron nombres y referentes: las canciones de Enrique Morente, los versos de Lorca y hasta poemas de Leonard Cohen, que dialogaban con el compás flamenco y abrían nuevas puertas al idioma y a la cultura.
Entre mis creaciones didácticas incluí también la introducción al cajón flamenco, la historia del flamenco como eje cultural, y actividades donde los alumnos podían experimentar la música de primera mano. Así, descubrí que el flamenco no era solo un arte para los escenarios: era también una herramienta educativa, inclusiva y transformadora.
Comentarios
Publicar un comentario